DECONSTRUCTIVISMO

ORIGEN:

El Deconstructivismo también llamado deconstrucción, es un movimiento que surge en los años 60 en Francia, de la mano del filósofo francés Jacques Derrida, y que alcanza su apogeo con la exposición que tuvo lugar en el MoMA de Nueva York en 1988, llamada “Arquitectura Deconstructivista”.

En la que participaron siete arquitectos de renombre hoy en día, pero no tanto por aquel entonces, como son: Coop Himmelblau, Peter Eisenman, Frank Gehry, Zaha Hadid, Rem Koolhaas, Daniel Libeskind y Bernard Tschumi. La denominación “deconstructivismo” ha sido posterior y repetidamente denostada por estos arquitectos, pero sigue siendo útil para calificar la eclosión de este movimiento plurimorfológico que tanta importancia ha adquirido durante el siglo XXI.

Esta vertiente arquitectónica no se entendería sin citar sus precedentes, ya que los arquitectos deconstructivistas estaban influenciados por otros movimientos como son el constructivismo ruso de los años 1920 a 1930, u otros más contemporáneos como la interacción modernismo/post modernismo, el expresionismo, el cubismo o el arte contemporáneo, entre otros. En definitiva, se trata de una vertiente de la arquitectura que tiene su origen en la búsqueda de la ruptura de lo establecido, y que se aleja del movimiento continuista del postmodernismo.

DESCRIPCIÓN:

Esta corriente arquitectónica surge como respuesta al fin del Movimiento Moderno, igual que muchas otras, pero no como una continuación del mismo, sino como una ruptura total de lo establecido y un intento de liberarse de las reglas arquitectónicas como la pureza de la forma, o la verdad de los materiales, pilares del movimiento moderno entre otros. De esta forma, rompe con las funciones, las formas, los materiales, y con los volúmenes creando una confusión geométrica a gran escala.

 

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Se caracteriza por la fragmentación, el proceso de diseño no lineal, la manipulación de las estructuras y una geometría no euclídea, que distorsiona y disloca elementos arquitectónicos como la estructura y la envolvente del edificio.

La apariencia visual de los edificios deconstructivistas viene muy marcada por la idea de mostrar la arquitectura como un arte humano, no lógico, natural o inmutable, y lleno de contradicciones, siendo una arquitectura imprevisible que permite diferentes interpretaciones de lo percibido, además de diferentes percepciones según cada punto de vista debido a el “caos controlado”, que es una de sus características fundamentales.

CARACTERÍSTICAS:
– Caos controlado
– Impredecibilidad
– Perspectiva multifocal
– Complejidad y contradicción
– Libera a la arquitectura de reglas y paradigmas

 

 


FUENTE: Principios y mecanismos de ideación de la arquitectura del siglo XXI.

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